morfología y carácter del perro

En la década de 1870, Frédéric Louis Dobermann, un recaudador de impuestos alemán, tuvo la idea de cruzar un Pinscher con un Rottweiler para obtener un perro de defensa eficiente, rápido y ágil. De hecho, el Sr. Dobermann quería proteger sus importantes transportes de efectivo de posibles ladrones. Acababa de crear la base para una nueva raza de perro que daría la vuelta al mundo.

Leyenda o realidad, esta historia muestra que el Dobermann es un animal creado desde cero, que se supone que es un guardián con cualidades físicas mejoradas. A finales del siglo XIX, un criador llamado Goller hizo nuevas mejoras en el Dobermann, dándole elegancia y apoyo. Ya en 1908, los criadores americanos se hicieron cargo y trabajaron en esta elegancia. Así nació el Dobermann tal como lo conocemos.

La morfología del perro

De adulto, un Dobermann pesa entre treinta y cuarenta kilos. Su pelaje es negro y bronceado, con un pelaje suave y liso. Mide unos sesenta y ocho centímetros para una mujer y hasta setenta y dos centímetros para un hombre. Es musculoso, con un carruaje muy digno. Con ojos almendrados y orejas caídas, la cola del Dobermann es cortada en la gran mayoría de los casos. Su longevidad es de doce años en promedio. Es naturalmente poderoso y requiere mucho ejercicio.

  • Altura: Machos de 68 a 72cm y hembras de 63 a 68cm.
  • Peso: entre 30 y 40 kg
  • Pelo: Corto, liso y duro, de corta longitud.
  • Color: Vestido negro con marcas de caoba en el pecho, mejillas, labios, arcadas y en el pecho y las piernas.

Educación y carácter del Dobermann

El Dobermann tiene un carácter bastante fuerte, por lo que es bueno comenzar la educación desde una edad temprana. Enseñarle dónde está su tazón de fuente, lo que se le permite comer o no, dónde hacer sus necesidades son reglas básicas. Del mismo modo, es importante decirle dónde puede dormir y evitar que se suba a la cama. Es esencial tener en cuenta que crecerá rápidamente! Cualquier cosa que no se adquiera en ese momento puede convertirse en una fuente de molestias tanto para el animal como para el amo. Caminar con correa y responder a la llamada de tu nombre, tumbarse y quedarse quieto son nociones de la vida diaria que se pueden desarrollar a través de un buen entrenamiento con un profesional.

Como cualquier animal, el Dobermann necesita afecto. Por lo tanto, es necesario testificarle cuando se lo merezca. Así se convertirá en un compañero muy fiel.

Crédito de la foto: Stéphane Riom

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