Hipnosis Ericksoniana: definición y particularidades

La hipnosis ericksoniana es una relación basada en una comunicación particular que permite al terapeuta ayudar al sujeto a ponerse en un estado de conciencia modificado.

El estado modificado de conciencia es un estado entre la conciencia y el ensueño. Es un poco como el estado que conoces cuando manejas tu auto y conduces un largo camino en la carretera. Por lo tanto, no se trata de dormir. Es por eso que un terapeuta Ericksoniano nunca dice que pone a alguien a dormir, o que lo hipnotiza. Dirá que practica la hipnosis con el sujeto. El terapeuta simplemente permite que el sujeto se instale en el estado que más le convenga.
Dependiendo del trabajo terapéutico y de los sujetos, el trance será ligero o medio. El trance profundo rara vez es necesario. Sobre todo, el terapeuta está atento a la comodidad del sujeto.
La eficacia de la hipnosis ericksoniana depende en gran medida de la relación de confianza que se desarrolla entre el sujeto y el terapeuta.

La hipnosis ericksoniana es permisiva y evocadora, presente y prospectiva, y tiene como objetivo permitir al sujeto descubrir los recursos necesarios que le ayudarán a implementar nuevas soluciones. El enfoque Ericksoniano es ante todo pragmático en el sentido de que busca «¿cómo puede cambiar esto? «y deja con humildad la pregunta «¿por qué está haciendo esto? «a otras disciplinas.
De esta manera, se diferencia de la hipnosis tradicional, que es mucho más directiva, orientada hacia el pasado, y que pretende encontrar la causa del problema.

Los principales casos de uso con buenos resultados a la llegada: falta de confianza en sí mismo – trastorno de déficit de atención – dispersión – ansiedad – estrés – mala gestión de las emociones – TIC – tartamudeo – mojar la cama – obsesiones – compulsiones – TOC – rituales – bulimia, anorexia – miedos – terrores nocturnos.
bloqueos – fobias – adicciones

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