Estatua criselefantina de Zeus en Elisabeth (Grecia actual)

La estatua criselefantina de Zeus esculpida por Fidias pertenece a una familia de estatuas de culto que disfrutaban de un intenso culto en la antigua Grecia.

Orígenes y construcción

Fue construido alrededor de un marco de madera, con delgadas losas de marfil talladas y unidas entre sí para representar la carne. Las hojas de oro cubrían algunas partes de la estatua para representar la ropa, la armadura, el pelo y otros detalles.

Además, es posible que se hayan añadido varios adornos de vidrio o piedras semipreciosas. La estatua criselefantina de Zeus no sólo tenía la intención de ser visualmente llamativa, sino también de mostrar el talento de aquellos que la construyeron y la riqueza de aquellos que la financiaron.

La cabeza de Zeus estaba coronada con brotes de olivo

Estaba sentado en un magnífico trono de madera de cedro, con incrustaciones de marfil, oro, ébano y piedras preciosas. En su mano derecha había una estatua de Niké, la diosa griega de la victoria (también criselefantina). En su mano izquierda tenía un cetro con incrustaciones de oro sobre el que se veía un águila posada. La estatua sentada tenía unos 12 metros de altura y ocupaba todo el ancho del pasillo del templo.

Como no se pudieron encontrar copias en mármol o bronce, la mayor parte de la información sobre la naturaleza de la estatua de Zeus procede de versiones reconocibles pero aproximadas de las monedas romanas y de las encontradas en la región de Elis, así como de gemas grabadas.

Documentos históricos del viajero Pausanias

Además, hay algunos documentos históricos muy detallados del viajero Pausanias (conocido como la Périégète) que describen la estatua en términos generales. Muchas leyendas dan testimonio de la magnificencia y la belleza única de la estatua de Zeus en Elisabeth. Según la mayoría de los historiadores, el Zeus de Fidias fue representado basado en los versículos 528 a 530 de la Ilíada de Homero.

La desaparición de la estatua

Es difícil confirmar con certeza el hecho que causó la eventual desaparición de la estatua. El templo de Zeus fue destruido en el año 426 d.C. por orden del emperador bizantino Teodosio II, después de haber prohibido los Juegos Olímpicos por razones religiosas. Sus ruinas fueron enterradas por los terremotos de 522 y 551. La estatua puede haber perecido con el templo, pero algunas fuentes antiguas indican que fue retirada de él antes de esa fecha.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *