Astigmatismo: definición y tratamiento

El astigmatismo es un trastorno común de la visión que afecta a casi 15 millones de personas en Francia. Los síntomas suelen pasar desapercibidos, y las personas astigmáticas a veces sólo se quejan de fatiga ocular o de simples dolores de cabeza.

¿Qué es el astigmatismo?

El astigmatismo se debe a una irregularidad en la curvatura del ojo: la córnea, a veces el cristalino, no es esférico como un balón de fútbol, sino ovalado, como un balón de rugby. Como resultado, la luz que entra en el ojo converge en dos puntos diferentes. La percepción de los contrastes entre las líneas horizontales, verticales u oblicuas pierde su nitidez y la visión es borrosa, imprecisa. Los astigmatismos confundirán, por ejemplo, 8 y 0, N y M. El trastorno puede ser más o menos embarazoso dependiendo del grado de astigmatismo, e incluso puede llevar a la visión de un mundo totalmente distorsionado. El astigmatismo suele ser congénito, pero también puede tener otras causas como presión excesiva de los párpados sobre la córnea o una herida, infección o enfermedad. A menudo asociado con un trastorno de miopía, hipermetropía o presbicia, el astigmatismo afecta a todos los grupos de edad.

Tratamientos del astigmatismo

En caso de sospecha de astigmatismo, un especialista realizará pruebas visuales completas y establecerá un diagnóstico preciso. El astigmatismo que no es muy vergonzoso o no lo es, no necesariamente se corregirá. Si es moderada o importante, se pueden recomendar varias soluciones. Los más frecuentes siguen siendo el uso de un lente tórico, en gafas o lentes de contacto, y la cirugía refractiva, que igualará la curvatura de la córnea para permitirle enfocar la luz en la retina. Un bajo grado de astigmatismo puede ser corregido con implantes acrílicos, aunque este método conlleva el mismo riesgo de efectos secundarios que el láser.

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